En 1999, los Pokémon están por todas partes: en Game Boy, en la televisión, en los patios del colegio. Sin embargo, cuando Nintendo lanza Pokémon Snap en Nintendo 64, da un espectacular paso al costado: no se captura nada, no se combate, no se entrena a nadie. Se fotografía. El jugador encarna a Todd Snap, un joven fotógrafo al que el Profesor Oak invita a una isla donde viven Pokémon salvajes para ilustrar su gran informe. En Francia, el juego llega el 15 de septiembre de 2000, un año y medio después que en Japón. Más de veinticinco años después, este safari fotográfico sigue siendo uno de los spin-offs más singulares de la serie, y uno de los más queridos.
Nuestro veredicto
Pokémon Snap es un juego encantador, accesible e ingenioso, que convierte la caza de Pokémon en observación. Es corto y repetitivo, pero la idea aguanta bien para quien disfruta explorando los escenarios. Una curiosidad que merece la pena probar, ya sea en cartucho o a través de Nintendo Switch Online.
Lo que nos gusta
- Una idea original y comprensible al instante
- Escenas ingeniosas en las que los Pokémon reaccionan a tus acciones
- Realización muy cuidada para la Nintendo 64, con los gritos de la serie
- Un sistema de puntuación que invita a rejugar cada recorrido
Lo que nos gusta menos
- Una duración corta y recorridos repetitivos
- Reglas de puntuación poco explicadas
- Solo 63 especies de las 151 de la primera generación
- Ralentizaciones en las escenas más cargadas
Un safari fotográfico sobre raíles
El planteamiento se resume en pocas líneas. Todd se sube al Zero-One, un vehículo todoterreno creado por el Profesor Oak, que sigue un trazado predefinido: no se conduce, solo se mira alrededor. Un freno automático lo detiene si hay un Pokémon en el camino. Al final de cada recorrido, se enseñan las fotos a Oak, que las puntúa y se queda con una por especie para su Informe. La crítica de la época comparó enseguida el juego con un rail shooter: el jugador no controla la trayectoria, pero sí todo lo que mira, y cada segundo cuenta.
Siete recorridos se desbloquean poco a poco: la Playa, el Túnel, el Volcán, el Río, la Cueva, el Valle y, al final de todo, el Arco Iris donde se esconde Mew. La página de progresión detalla las condiciones de acceso. Los Pokémon son los de la primera generación, pero solo se eligieron 63 especies, y el juego los muestra de una forma que ni los juegos principales ni la serie ofrecían: Pokémon que viven, que juegan entre ellos, que evolucionan ante nuestros ojos.
El manejo: bastan cinco minutos
Los controles caben en el mando de la Nintendo 64: el stick gira la cámara, el gatillo Z saca la cámara para apuntar y hacer zoom, y el botón A dispara. El botón B lanza la Péster Ball, el botón A (fuera de la mira) lanza la Comida Pokémon, y el botón C de abajo toca la Poké Flauta. Un carrete ofrece 60 fotos por partida. Nuestro análisis de 2016 señalaba que en cinco minutos se dominan todos los controles, y no tenemos nada que matizar: el manejo es inmediato. La guía para empezar detalla cada botón.
Lo que el juego hace de maravilla
Escenas por provocar
El verdadero genio de Pokémon Snap es que un escenario nunca está congelado. Los Pokémon reaccionan a lo que haces, y esas reacciones son a veces irresistibles: un Slowpoke que pesca y al que un Shellder muerde la cola, un Pikachu que surfea sobre una tabla, tres Magnemite que se fusionan en Magneton, un huevo gigante que eclosiona con un Pikachu y una flauta, un Jigglypuff que da un concierto en un escenario. Estas escenas son pequeñas, pero dan al juego su encanto, y se descubren a base de probar. Gamekult destacaba en 2000 que estos eventos hacen el juego menos limitado de lo que parece al principio.
Una progresión basada en objetos
Al principio, Todd solo tiene su cámara. Después, Oak le confía la Comida Pokémon, la Péster Ball, la Poké Flauta y el Acelerador. Cada objeto cambia lo que se puede provocar, y por tanto lo que se puede fotografiar. Eso justifica volver a pasar por los primeros recorridos: una Playa vista con la flauta no es la del primer paso. El juego se convierte en un gran juego de enigmas en el que se prueban todas las combinaciones: lanzar una Comida Pokémon aquí, una Péster Ball allá, tocar una melodía delante de tal Pokémon. La página sobre los objetos da las claves.
Una puntuación que premia el ojo
El Profesor Oak valora el tamaño del Pokémon en la imagen, su pose, el centrado y la presencia de otros individuos de la misma especie, con una bonificación para las situaciones especiales. El sistema anima a hacerlo mejor: una foto mediocre basta para avanzar, pero una foto trabajada da muchos más puntos y hace subir tu Informe. Los jugadores han hecho de ello un arte en sí mismo: hay especialistas que han explorado hasta el último encuadre para ganar puntos. El detalle de estas reglas se encuentra en la página de la puntuación de Oak.
La realización
En el plano técnico, Pokémon Snap se defiende muy bien en Nintendo 64. Para mostrar varios Pokémon a la vez, los desarrolladores usaron modelos con pocos polígonos, pero las animaciones están cuidadas: el equipo no tomó la serie animada como referencia, y fue uno de sus miembros, Benimaru Itoh, quien se puso en escena para servir de modelo de las poses, según Bulbapedia. El resultado se nota: los Pokémon tienen movimientos vivos, divertidos y expresivos. La crítica de la época elogió esta animación, que todavía hoy resulta encantadora.
En el apartado sonoro, los gritos proceden de la serie de televisión, lo que refuerza la inmersión para los fans de entonces. Los dos únicos personajes humanos, Todd y Oak, están doblados al francés; según Poképédia, son las mismas voces que en la serie. La música es agradable, aunque sufre las limitaciones del cartucho, un tema sobre el que la crítica estaba dividida. Aparecen algunas ralentizaciones cuando muchos Pokémon se mueven en grandes espacios, un defecto que los speedrunners saben aprovechar o esquivar.
Los límites
El juego tiene los defectos de su fórmula. Es corto: nuestro análisis de 2016 señalaba que en apenas dos horas ya se ha hecho al menos una foto a una cincuentena de Pokémon. También es repetitivo, sobre todo porque, como apuntaba Gamekult, al margen de las acciones que provoca el jugador, cada visita a un recorrido presenta exactamente los mismos eventos. Por último, la puntuación carece de explicaciones: Oak da puntuaciones, nunca consejos precisos, y los jugadores tuvieron que reconstruir el baremo a base de ensayo y error. Muchos lamentaron también que el juego solo ofrezca 63 especies de 151; IGN y N64 Magazine apuntaban a la posible decepción de los fans.
¿Qué queda después de los créditos?
Una vez fotografiado Mew, la partida continúa con un modo Desafío en cada recorrido, un Informe por completar y un álbum por llenar. La comunidad de speedrun ha convertido el juego en un terreno de experimentación: la página de speedrun y récords da las cifras. Para los curiosos, quedan buenos motivos para volver: las poses especiales, los Pokémon disfrazados y el Informe por perfeccionar.
Cómo jugar hoy
Hay tres vías. La más fiel es el cartucho de Nintendo 64, reconocible por su carátula azul europea: hace falta la consola y una forma de conectarla a una pantalla. La Consola Virtual de Wii (2007) y la de Wii U (2016) ofrecieron el juego a la venta, pero ya no están disponibles. Queda la vía más sencilla: desde el 24 de junio de 2022, Pokémon Snap forma parte de los juegos de Nintendo 64 de la suscripción Nintendo Switch Online con el Paquete de expansión. Para el detalle de las fórmulas, consulta la página jugar hoy.
Veredicto
Nuestro análisis de 2016 ya daba un 14/20 a Pokémon Snap, y mantenemos esa nota: el juego merece jugarse por la idea, la puesta en escena y el ambiente, más que por su duración. Jeuxvideo.com le dio un 14/20 en su lanzamiento en Francia, Gamekult un 5/10, al considerarlo hecho para niños de 7 a 12 años, y la prensa estadounidense en torno a un 8/10 (7,8 en IGN, 8 en GameSpot). Para los fans de la primera generación, es un paseo encantado por un mundo que la serie nunca había mostrado. Para un jugador con prisa, es un juego que se agota rápido. Si te gusta observar, experimentar y rejugar, aguanta bien. Su secuela, New Pokémon Snap, retoma ese espíritu ampliándolo.
Nuestro antiguo análisis, publicado en 2016, sigue disponible: Análisis de Pokémon Snap.

